FRANCISCO GONZÁLEZ DE COSÍO, EL PORFIRIO DÍAZ QUERETANO, “NUESTRO PADRE”

por Hilda Mariela Barbosa Suárez

Por pura curiosidad preguntamos a uno de los camaristas
del hotel que posábamos, si estaba contento con su gobernador
-Aquí no hay Gobernador, nos contestó con sencillez.
-¿Cómo que no hay gobernador, repetimos, pues el Sr. Cosío qué es?
-¡Ah!, nos contestó, el Sr. Cosío no es gobernador, ese es nuestro padre.

De El Correo Español en La Sombra de Arteaga, núm. 19, Querétaro, mayo 17 de 1890, pág. 262

Francisco González de Cosío, fue gobernador del estado de Querétaro durante 24 años, desde 1887 hasta 1911, llegó al poder de la mano de Porfirio Díaz, quien lo colocó en la gubernatura con la finalidad de mantener al estado bajo su control.

Antes de estar 24 años continuos en el poder, González de Cosío fue gobernador del estado en 1880 cuando apenas Díaz estaba tomando fuerza en el poder, en sus primeros tres años de mandato impulsó la industria textil, por lo que Querétaro alcanzó gran importancia por su producción debida al gran número de sus telares, entregó concesiones para permitir la instalación de fábricas.

Isabel Gómez Labardini en su libro Breve Historia de Querétaro, asegura que “Pese a que la economía queretana era básicamente agrícola, ésta no había sido modernizada ni apoyada con créditos… le correspondió a la administración de González Cosío resolver este problema.” Por lo que hizo resurgir además de la agricultura, la minería, reabriendo minas que habían sido famosas por su producción, tanto de oro como plata y ópalo, de este último era la de Santa María del Iris, localizada en la hacienda de la Esperanza.

Durante este periodo de gobierno, la ciudad de Querétaro se modernizó. Se introdujeron lámparas de gas, el teléfono pasó a formar parte importante para agilizar la comunicación en Querétaro, la Cañada, El Pueblito y Santa Rosa; igualmente se puso en marcha el servicio de tranvías de tracción animal que enlazaban la ciudad de Querétaro con La Cañada y El Pueblito. Asimismo se estableció la primera institución bancaria “El Banco Mercantil” y creó el Cuerpo de Rurales, policía secreta que había sido creada por Porfirio Díaz con la finalidad de mantener el control político durante su dictadura.

Este, su primer periodo en la gubernatura duró tres años, dando espacio para que estuviera en el poder otra persona, de tal manera que se respetara la no reelección establecida en la constitución de 1857, al igual que lo hizo Porfirio Díaz, quien hasta que no quedó seguro en el poder del país, comenzó a encargarse de tener a gobernantes a su favor en todos los estados.

Una vez que González de Cosío regresó al poder, en 1887, trató de establecer un proyecto para desarrollar la economía capitalista. Su proyecto se basó principalmente en la economía, educación y seguridad.

La economía de esta época era agrícola, se cultivaba maíz, frijol, caña de azúcar, lino, girasol, tabaco, se estableció y fomentó el cultivo de la moreda y el gusano de seda. Se impulsó la actividad dejando libre de impuestos los productos básicos e importándolos en situación de crisis; se permitieron las concesiones en el estado, sobre todo a compañías extranjeras con lo que se favoreció a la industria, ayudando al progreso del estado, creación de fuentes de trabajo para los grupos más necesitados, las industrias más favorecidas fueron la textil y la tabacalera.

En la instrucción pública se dedicó a favorecer la educación tanto elemental como media y superior, se construyeron edificios y habilitaron lugares para dedicarlos a la enseñanza, así como el abastecimiento de libros de texto y útiles escolares, como parte del complemento en la educación se crearon academias de dibujo, pintura y música. Para 1902 el estado contaba con 54 establecimientos de educación primaria, dos academias de pintura, dos de dibujo y una de música. La Normal del Estado en 1906 tenía 51 alumnos egresadosquienes ejercían como maestros, el Colegio Civil era el encargado de la educación superior, impartía 34 clases más dos idiomas, inglés y francés, 4 carreras profesionales, abogado, ingeniero hidromensor, escribano público y farmacéutico.

En lo que se refiere a mejoras materiales, para 1894 las líneas telefónicas habían llegado a Cadereyta, Jalpan, Pinal de Amoles, San Juan del Río y Amealco, para principios de 1911 el teléfono tenía casi cubierto todo el estado. Igualmente hizo generalizado el uso de la electricidad, se hicieron y restauraron carreteras. Impulsó la creación de la junta Vergara de Caridad, que se encargaba de dar asilo a los necesitados, repartía artículos de primera necesidad a las familias pobres, asistía con medicinas y personal al Hospital Civil.

El gobierno de Francisco González se sostuvo con la dictadura de Díaz, ambos renunciaron el 1911 pero con diferencia de condiciones, pues el queretano lo hizo sin presiones ni violencia, siendo un anciano y enfermo, en la ciudad no se presentaron disturbios que quebrantaran la paz.

Volviendo a citar a la historiadora Gómez Labardini, en Querétaro el gobierno de González de Cosío no fue malo, ya que para realizar el cambio no se requirió de violencia, el movimiento que inició Francisco I. Madero casi no se reflejó en el estado con la excepción de los municipios de Cadereyta y Jalpan, que fueron tomados por los rebeldes, pero el gobierno recuperó el control con rapidez. De manera contraria la paz que se estableció durante los 24 años del “Porfirio queretano” se vio interrumpida debido a la gran cantidad de gobernantes que estuvieron en el estado entre 1911 y 1917 algunos fueron, Adolfo Isla, Alfonso M. Veraza, José Antonio Septién y Carlos M. Loyola.

Por su parte la historiadora y Directora de la Facultad de Filosofía de la UAQ, Blanca Estela Gutiérrez Grageda, en su libro Una Vida Política en Querétaro durante el Porfiriato, toma en cuenta la opinión de apologistas del gobierno de González de Cosío, quien dio pruebas de ser un excelente administrador al transformar los abandonados campos en prósperas haciendas, se convirtió en el hombre de la paz y el progreso en Querétaro.

Durante su mandato fue merecedor a todo tipo de adulaciones, tal es el caso de buen ciudadano, íntegro magistrado, queretano digno, buen amigo, amoroso padre de familia, hombre honrado y caballero sin tacha. La legislatura de entonces lo declaró Benemérito del Estado, hubo calles y teatros con su nombre y cada reelección se celebraba con una fiesta en la capital queretana, con salvas, repiques en los templos, música en las calles, globos aerostáticos, acróbatas y manifestaciones populares.

Lo anterior da por entendido que el porfiriato fue una época de prosperidad en los ámbitos tanto económicos como educativos en el estado, además de mostrarse paz entre los ciudadanos quienes a pesar de saber del levantamiento de Madero y algunos participar en el club antirreleccionista, a petición del gobernador Cosío (quien dijo no quería se derramara sangre de sus paisanos durante su mandato), cesaron su movimiento por un tiempo, ya que Díaz se enteró de la presencia del club en el estado y mandó a una Pancho Chávez apodado “La Matona”, a poner orden, pero al no encontrar movimiento alguno se retiró después de ello los maderistas reiniciaron su causa, esto se narra en un anecdotario editado por el Archivo Histórico del Gobierno de Querétaro.

Anuncios
Publica un comentario o deja una referencia: URL de la referencia.

Comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: